Trekking por Groenlandia
Duración: 20 dias
Fechas: Año 2008. Del 25 de Agosto al 14 de Septiembre
Autores: Marcela y Jordi
Web de los autores: Marcela y Jordi
Día 1 – Aproximación
Para los que nos conocen hace tiempo, ya saben que tanto Jordi como yo somos andadores de clase, es decir, que en cuánto podemos nos gusta hacer alguna escapadita a la montaña. Este verano ha sido de aquellos de no para de hacer senderos, marchas, picos... y todo aquello que se nos ponía delante.
Nos habíamos propuesto hacer, a finales de verano, un viaje de aventura, de aquellos que hoy en día se llaman de trekking, bien básicamente de andar y andar todo el día, dormir en tienda, comiendo fruto secos y resto de alimentos en conserva durante 10 días. El destino Groenlandia. Si, si has leído bien Groenlandia. Allá donde a todo el mundo le parece que hace un frío de narices y que cuesta bastante situar en el mapa...
En este viaje por cuestiones prácticas y de seguridad para mi cámara preferida, mi Nikon, no viajo conmigo. Me tuve que conformar con la Lumix DMC-FX55 que algo más pequeña y con ciertas limitaciones captó los mejores momentos de un viaje ESPECTACULAR. Y que espero poderos mostrar en diferentes capítulos.
Día 2 – La llegada
¿Como viajar a Groenlandia?
Hay varias rutas aéreas que salen desde diferentes capitales europeas. Pero para viajar desde España, lo mejor es volar con alguna de las compañías hace la ruta Barcelona/Madrid - Reykiavik (Islandia) y al día siguiente, pues salen pocos vuelos diarios que unan las dos islas, coger otro quiere llega hasta el Aeropuerto de Narsarsuaq, situado a la parte sur del país. En total son 6 horas de vuelo.
… Y empieza el viaje. Si, si cuando llevas aproximadamente una hora y media de vuelo se empieza a perfilar el Inlandis, la segunda masa de hielo continental más grande del mundo, con una dimensión de más de 2.000.000 kilometras cuadrados. Un verdadero espectáculo para la vista, kilómetros y kilómetros de hielo que han ido conformando formas montañosas muy peculiares.
Ahora, bien todo y tener una superficie helada aproximadamente de 85 % la parte más septentrional de la isla, dónde el aire es demasiado seco para producir nieve está libre de capa helada y es donde se pueden realizar las principales rutas de travesía…
Dia 3 – En medio de la nada
Sólo bajar del avión empiezas a experimentar la solicitud de una tierra inmensa, rodeada de montañas y dónde el ruido de un coche te llama la atención y no puedes evitar girarte a mira quien viene.
Tras preparar una pequeña mochila, siguiendo las instrucciones de nuestro guía (Marcial) iniciamos nuestra ruta de trekking que durante cuatro días nos llevará por las solitarias y salvajes montañas de lo que se conoce como Tierrra Mellem.
Empezamos a andar sobre las cuatro o cinco de la tarde, si algo tarde por los que hacemos montaña por los Pirineos, pero allí no oscurece hasta las once de la noche, debido a la proximidad con el Ártico las horas de sol varían muy de una estación a otro. Durante los meses de Junio a Septiembre es cuando hay más horas de luz y la mejor época por visitar este país.
Cabe tener en cuenta que Groenlandia no dispone de grandes vías de comunicación terrestres y mucho menos de rutas de trekking, pues la población local no suele realizar este tipo de actividad, por este motivo la travesía que realizamos ha sido marcada por el propio guía y la mayor parte transcurre sobre tundra (vegetación propia de las regiones árticas) que no ha sido pisada antes, hecho que no permite marcar un ritma alto, por la dificultad que supone andar sobre matorrales durante buena parte del tiempo.
… Y surgen las primeras dudas…. ¿Estamos realmente preparados para realizar esta ruta?
Dia 4 – Estamos locos
Tras superar las dudas iniciales y pasar las primeras horas de caminata cuestionándonos nuestras posibilidades, llegamos a lo que será la zona de acampada durante una noche. Es entonces cuando empezamos a experimentar que es una travesía de montaña en una tierra tan inhóspita.
Montamos las tiendas por primera vez, la que será nuestra casa durante los próximos días. (Son tipos iglú, fáciles de montar y espaciosas para dos personas).
La temperatura empieza a bajar de forma rápida y la sensación de frío se convierte en persistente. Según el termómetro que trae uno de los compañeros entre nuevo y diez de la noche estamos a – 6 ºC y hay fuertes ráfagas de viento, que no ayudan a mantener el cuerpo caliente.
Sinceramente, sólo tenemos ganas de cenar algo caliente (sopa de sobre y nuggles) y ponernos dentro el saco, preparado, como no, para aguantar estas temperaturas. Pero el guía nos sorprende con lo que él, y partir de entonces nosotros también, denomina el "condón", se trata de una lona en forma de iglú que el propio aire mantiene en suspense permitiendo cubrirnos y mantener el calor mientras cenamos y compartimos un poco de charla en nuestra primera noche juntos.
Es en estos momentos de tertulia, cuando empiezas a conocer las personas que viajan contigo, y te das cuenta que hay más gente loca, que no cambiaría esta experiencia por una playa paradisíaca al Pacífico.
Dia 5 – El inicio del otoño
Cuando iniciamos nuestra particular aventura, el 25 de Agosto, todos estamos pensando en paisajes nevados y andar, la mayor parte del trekking, sobre nieve. Pero rápidamente el guía nos hace ver que vamos algo equivocados:
“No, chicos no! Hay nieve pero esto no quiere decir que vayamos a andar sobre nieve.”
Bien, en resumen que sólo la veremos de lejos!!!
Parece imposible, pero es real, tras este comentario nos quedamos literalmente hechos polvo, estamos en Groenlandia y no pisaremos nieve en toda la travesía! (no puede ser!!!).
Tras el impacto de la noticia nos disponemos a afrontar nuestra primera noche con tienda y saco.
... Después de dar mil vueltas dentro del saco, contando ovejas y acordándonos de las playas paradisíacas que habíamos cambiado por esto... Y además yo sin calcetines! Qué frío en los pies durante toda la noche (después de esa día no dormí sin calcetines durante todo el viaje). Finalmente conseguimos cerrar los ojos y descansar.
Al cabo de unas horas la sensación de frío en la cara, sin ni tanto solo haber salido del saco era impresionante.
Cuando Jordi me dice (sin moverse): “Marcel.la, la tienda se ha encogido!!!”
Entre coña y coña, se empiezan a oír las cremalleras de las otras tres tiendas que se van abriendo tímidamente. La nuestra también y... suerte que no debía nevar, estamos rodeados por un palmo de nieve, literalmente cubiertos
.
Alucinando todos, el guía incluido.
Es la primera nevada de otoño en Groenlandia. Y que quería decir esto, ahora sí que pisaríamos nieve y mucha... nos esperaba el día más largo de travesía.
Dia 6 – Frutos secos, chocolate, embutido y pan de wasa
Iniciamos el segundo día de travesía, que nos debe conducir hasta el Glaciar del Qoorooq, se trata de una de las lenguas heladas más activas de Groenlandia, dónde diariamente se desprenden miles de metros cuadrados de hielo que son arrastrados hasta mar abierto. Pero para disfrutar de unas vistas espectaculares del glaciar, primero debemos andar buena parte del día, sobre aquella nieve tan deseada.
Tras un almuerzo a base de café, leche en polvo y galletas, empezamos a avanzar de forma lenta y con la ayuda incondicional de nuestros bastones. La nieve no permite mantener un ritmo muy alto, debido a las bajas temperatura y la aiguanieve que sigue cayendo de forma persistente durante todo el día, se forman capas de hielo que hacen peligrar nuestra estabilidad y de vez en cuando... algún patinazo! Paramos a menudo para reagruparnos, descansar y comer algo de chocolate o algunos frutos secos, parte importante de nuestra alimentación durante este viaje. Y mientras todos, empapados de pies a cabeza, seguimos perplejos con la nevada.
Antes de comer ya hemos llegado a la zona de acampada, dónde hay una pequeña caseta que habitualmente sirve de almacén para los pocos guías de montaña que suelen pasar por esta ruta, y dónde guardan alimentos, enseres de cocina y otros utensilios necesarios... Esto es un buen presagio, cenaremos caliente! Pero de momento nos espera una comida a base de embutido y tostadas de pan, otros alimentos importantes en nuestra dieta. Sobre todo el pan Wasa y pescador, se trata de lo que aquí conocemos como tostadas de pan que se suelen acompañar con mermelada o paté pero más duras y con diferentes sabores.
Descansamos y montamos las tiendas para pasar la próxima noche. Bien nosotros no, como sólo vamos dos chicas en el grupo hoy tendremos el pequeño privilegio junto con nuestras parejas de dormir dentro la caseta de madera.
Pero hoy todavía no hemos terminado la caminata debemos subir hasta unos 800 m para disfrutar desde lo que se conoce como el Mirador del Qoorooq de unas vistas privilegiadas.
Dia 7 – Sensaciones desde Qoorooq
Allí en medio de la nada rápidamente se pierden las nociones de tiempos y espacio. El reloj termina siendo un elemento decorativo para los que lo llevan y el cálculo de distancias y desnivel realmente es aproximado. A no ser que traigas los enseres necesarios.
Nos disponemos a iniciar el ascenso al Mirador del Qoorooq sin tener claro ni la hora que es ni la distancia que debemos recorre, y mucho menos el desnivel acumulado. Según los cálculos del guía tardaremos una hora para ir y algo menos por volver. Empezamos la excursión con fuerza no llevamos con nosotros las mochilas, sólo las cámaras de fotos y alguna prenda de ropa por abrigarnos cuando paramos. Todo y no tener la sensación de estar sudando como pollos, el cuerpo se enfría rápidamente. Estamos emocionados, esta excursión nos trae a ver un glaciar desde un punto de vista privilegiado, desde su parte superior. Sabemos que debemos subir cómo sea o andamos o andamos. Esta experiencia no se puede dejar pasar, todos somos conscientes que los viajes convencionales no te traen a ver una puesta de sol en el Qoorooq y menos desde aquella perspectiva. Es el punto culminante después de dos días andando. Ahora no podemos decaer!!!
(En la montaña las piernas son importantes, pero os puedo asegura que la cabeza mucho más).
Andamos detrás nuestro guía. De las cosas que hemos aprendido estos primeros días de travesía, es que Groenlandia no es el Pirineo y mucho menos un sendero del GR. La orientación es muy difícil y perderse muy fácil. Atravesamos valles que acumulan agua procedente de la nieve que baja de los valles más altos y forman riachuelos, subimos por la roca resbaladiza y volvemos a andar sobre tundra. Al cabo de aproximadamente una hora y cuando el sol empieza a bajar estamos viendo en vivo y riguroso directo el Qoorooq.
Sacamos nuestras cámaras e inmortalizamos el momento. ESPECTACULAR!!!
Hay un silencio impresionante, sólo roto por el ruido provocado por algún trozo de hielo que se desprende de la parte frontal del glaciar.
Estamos perplejas, emocionados... un montón de sensaciones te recorren el cuerpo. Sabemos que debemos vivir el momento, esto si que es difícil que volvamos a hacerlo!. Nos quedamos todos en silencio y contemplamos, cada cual con sus pensamientos más personales, un espectáculo natural impresionado.
Dia 8 – Al mal tiempo … buena cara
Después de las emociones vividas, nos queda la vuelta al campamento. Ya se ha hecho oscuro y debemos encender los frontales y extrema las precauciones para evitar resbalar. Avanzamos lentamente, ahora no nos podemos permitir un susto.
De camino de subida una de mis Chirucas (botas) preparadas "supuestamente" para aguantar esta travesía se rompe. Si, si es desprende la parte inferior y debemos recurrir a la cinta aislante, que trae el guía, para repararla y poder seguir hasta arriba. Pero como ya vemos venir todos, la otra seguramente también acabará rompiéndose tarde o temprano... en medio de la nada y las botas se han deshecho literalmente.
Se ve que no son las primeras botas que "mueren" en estos parajes, pero cuando son las tuyas pocas cosas te reconfortan y más cuando eres consciente de que te espera otro día sin de andar, hasta llega al refugio dónde tengo otro calzado.
Pero bien que le vamos hacer... Llegamos a la zona de acampada y me saco lo que queda de las botas. Las debo cuidar mucho pues el día siguiente deben permitirme seguir el ritmo del resto de compañeros.
La falta de uso continuado, pues son muy pesadas y no son de mis preferidas por salir a andar por aquí, y la humedad de aquel país son el cóctel del desastre! Al día siguiente entre Jordi y el guía en un momento de euforia al estilo Mc Givert, hacen una “reparación” provisional entre botas, suela y pie que me debe permitir andar, más o menos bien durante todo el día.. Aun cuando parecen más unas botas del espacio que no de montaña me deben permitir seguir el ritmo del grupo hasta el refugio.
Eso sí, son la sensación!
Las consecuencias una uña negro, que a día de hoy ya he renovado y es preciosa, y un dolor de talón en un pie. En el fondo no es nada.
Dia 9 – Por el valle de las mil flores (sin flores)
Todavía con la emoción en el cuerpo por la puesta de sol del día anterior y unas botas hechas polvo, iniciamos el tercer día de travesía... que nos debe conducir hasta Qassiassuk, siguiente destino de nuestro particular viaje. Nos espera un día de andada por el Valle de las Mil Flores, zona conocida con este nombre por el gran volumen de flores que se pueden ver durante las temporadas de primavera y verano... (Ahora bien, como ya veis en las fotografías estamos ya fuera de temporada). También se trata de una de las rutas más famosas y a la vez más concurridas del sur de Groenlandia, debido a su fácil acceso.
El tiempo se ha recuperado y se hace fácil la progresión.
El grupo ha cogido un ritmo más o menos homogéneo y sinceramente la confianza aflora después de los primeros días y ayuda.
En todo momento ves los compañeros preocupados por el estado de mis pies y lejos de buscar la competencia de ver quién es más fuerte y llega primero, se respira un ambiente de solidaridad, comprensión y ganas de pasarlo bien que se agradece. Realmente, unos compañeros de aventura GENIALES!
Seguimos andando buena parte de la mañana hasta la parte superior de la lengua helada por dónde desemboca el glaciar Kiattut. Observamos sorprendidos, pero parece que el impacto no es tanto como el del día anterior... Tras una comida rápida junto a un lago, muy habituales a la zona, debido al agua acumulada por el deshielo, seguimos nuestro ruta entre pequeñas montañas, se hace largo el último tramo... hay ganas (por mí parte locas) de llega al refugio. Pero todavía quedan un par de horas hasta el valle dónde nos recogerá la furgoneta de apoyo de la Agencia de viajes destinada a la zona.
Antes todavía nos queda la última emoción del día... Una pared totalmente vertical, provista de cuerda, por la cual debemos baja. Hay cierta dificultad y más boca abajo, avanzamos despacio... las vistas son geniales pero no nos podemos despistar! Finalmente llegamos a la parte más llana del valle, nos quedan aproximadamente 3 o 4 kilometras de caminata... se hace más ligeramente.
Cuándo llegamos a la zona de recogida estamos contentos, satisfechos por haber superado la primera prueba del viaje!
Dia 10 – ¿Medios de comunicación poco convencionales?
Cuando uno se plantea el viaje se suele pensar en las infraestructuras que pueden haber allí, sobre todo ante la posibilidad que te pase algo y sea necesario recurrir a un centro médico o hospitalario. Aun cuando, os puedo asegura que lo primero que haces antes de pagar el viaje a cualquier destino con "cierto riesgo", es contrata un buen seguro.
De Groenlandia, no disponíamos de demasiada información respecto a sus vías de comunicación. Cuándo buscas por Internet te das cuenta que realmente aquello es un paraíso a tocar pero totalmente desconocido. Por lo poco que habíamos podido leer hay una arteria que comunica los principales núcleos de población, durante las épocas de verano y hasta que empiezan las primeras nevadas y que es transitable en todo terreno y quad (de importación y muy habituales). Por supuesto sin asfalto!!!
Pero y ¿para las largas distancias y el resto del año? Pues bien, otra de las cosas que te sorprenden de este país es el volumen de pequeñas embarcaciones a motor que hay. Se suelen utilizar por la población local para cruzar los fiordos y moverse por la zona mientras el hielo no lo impide. Si no hay otra solución, con las mismas rutas y funcionalidades que las embarcaciones: el helicóptero. Hay una empresa local que explota la comunicación aérea entre las principales poblaciones y en poco tiempo te transportan de una parte de la isla al otro. Esto si por el módico precio de unos 80€ aprox. por una ruta de una hora.
Nuestra primera experiencia dentro de una lancha a motor la vivimos sólo finalizar la primera parte de la travesía. Después que nos recoja el vehículo de apoyo... nuestro próximo destino es Quasssiarsuk al otro lado de la bahía. Para eso debemos coger una embarcación, también propiedad de la Agencia de viajes, y cruzar el fiordo Tunulliarfik, lleno de icebergs. Para ello debes proveerte de salvavidas y un abrigo, aparte del tuyo, para resistir el aire frío que te salpica al cuerpo durante los veinte minutos que dura el viaje.
Dia 12 – Un acogedor albergue y la alimentación inuit
Bajamos de la embarcación con el frío en el cuerpo, pero esto es lo de menos. Llevamos desde que salimos de Barcelona sin ducharnos, y ahora lo que queremos es una ducha, esperamos, de agua caliente y una cama!!! Cogemos nuestras mochilas y estamos preparados. Cuando el guía nos dice:
-Chicos, el albergue está lleno y deberéis dormir... (En aquellas décimas de segundo te pasa cualquier cosa por la cabeza, desde que no te duchas a que no tienes cama. En aquel momento por nosotros las dos cosas más importantes) … En una casa particular, de una familia de la zona. (Por dentro todos pensamos bien, esto es perfecto!!!).
En pocos minutos nos repartimos las habitaciones, de una casa totalmente a la nuestro disposición, y la esperada ducha!!! (Ducha que se encuentra en el sótano de la casa, en medio de una sala dónde no hay nada más y hace un frío imponente y dónde la mampara y el pie de ducho son de aquellos de plástico). Sinceramente, es que nos es IGUAL!
Hay agua… y para los primeros privilegiados caliente. Con esto basta y de sobra. Allí debajo de la ducha, agradeces el agua caliente como la cosa más valiosa. Seguramente volveremos a pasar algunos días más sin tocar agua caliente. Después de esta ducha tan especial y equipados con nuestra ropa cómoda, tipo chándal y unos buenos calcetines gruesos (los Groenlandeses considera una falta de respeto no sacarse los zapatos al entrar en una casa) nos disponemos a saborear los primeros productos locales, en una cena dónde aparte del pan todo tiene su punto de exótico para nosotros.
Empezamos con unos entrantes a base de ballena, foca y caribú secos, pues para su conservación son secados para ser consumidos durante las épocas de más frío. Acto seguido, comemos unas tapas de foca guisada con cebolla, adaptación española de las cocineras del albergue. Para que os hagáis una pequeña idea los entrantes al ser secos su sabor, según mi paladar parece jamón salado convencional y con respecto a la foca, su gusto es parecido a la carne de ternera. Por último de postre helado de mazapán y menta. Helado que aquí no probaría pero que allá te parece genial.
Es en este momento cuándo echas de menos de forma urgente la tortilla de patatas y el pan con tomate....
Pero bien lo superamos!!!
Dia 13 – Baileys entre icebergs
Esta noche sí que hemos dormido bien, mira que eso de dormir en cama diferente a la propia, no siempre es fácil, pero uso puedo asegura que iba tan cansada que no me enteré de nada. Qué gusto!
Nos espera un día por delante de lo que en este viaje se puede considerar de relax. Después de un almuerzo a base de café y tostadas con mermelada y equipados con nuestro buen abrigo, las botas (las mías de repuesto), guantes y bufanda nos disponemos a visitar la parte frontal del fiordo del Qoorooq (aquel que habíamos vista la puesta de sol hacía 48 h.)
Volvemos a la embarcación que el día anterior nos había traído de un lado al otro de costa. Y que hoy nos acompaña hasta el glaciar. Subimos sin saber hasta dónde podremos llegar. Depende del volumen de icebergs que haya flotando y las posibilidades de evitarlos.
Hace un día claro. Esto quiere decir que veremos el hielo con su color blanco y despuntando de azul.
La embarcación se mueve rápidamente entre los icebergs que flotan a la deriva. En pocos minutos estamos entre bloques de hielo que pesan toneladas y con unas alturas de tres y cuatro metros como mínimo!!!
Cuando de golpe nos paramos my cerca de uno de ellos y el guía se acerca. ¿Qué hace?.
Hasta el momento la consigna que habíamos recibido era que los icebergs desde cierta distancia, pues podía ser peligroso acercarse demasiado. Para nuestra sorpresa... saca un cubo de plástico y coge, con la ayuda de una pala, algo de hielo. Todos alucinados miramos sus acciones mientras pensamos "Este está loco". Pues no, nos ofrece un vaso a cada uno dónde deposita algo de hielo y seguidamente saca una botella de Baileys!!!
Ostras tú, delante de un glaciar, en medio de la nada y brindando con Baileys. Fantástico!!! Aprovechamos el momento de emoción por hacer una de las pocas fotos de grupo. Aurelia y Sergi después de esta excursión no continúan el viaje con nosotros. Pues siguen su viaje por tierras islandesas, parece que nos quedamos algo huérfanos, y esto que sólo hemos pasado cinco días juntos.
Dia 14 – ¿Por qué el hielo se ve azul?
A veces el hielo se ve azul. ¿Y por qué? La luz blanca del sol está formada por los colores que forman el arco iris. Las ondas de luz que genera cada color, por separado, tienen diferentes intensidades. Las azules tienen más intensidad que los otros colores.
Y el hielo lo vemos más azul cuando más compactado está, es decir, cuando la luz tiene más dificultades por traspasar el hielo. En cambio el resto de colores se van perdiendo al ser absorbidos de forma más rápida por el hielo sólo sobreviviendo los azules, por eso su efecto sobre los icebergs o glaciares.
Dia 15 – La Groenlandia vikinga
Cuando piensas en la historia de un país, la primera reflexión que te haces es: ¿A quien se le ocurre conquistar Groenlandia? Pues bien, como todo trozo de tierra tiene su interés para alguien, ya sea por las condiciones climáticas, fértiles o estratégicas. En el caso de Groenlandia descartados los dos primeros casos, la posición estratégica entre América y Europa rápidamente la hizo atractiva para los colonizadores.
El año 982 el marinero y vikingo Eric el Rojo, de origen noruego, fue expulsado de Islandia por el asesinato de varías personas. Ante de este hecho decidió navegar con su embarcación en dirección oeste, desde Noruega. Hecho que lo trajo hasta las costas de Groenlandia, nombre que le pone a la isla por los colores verdes. Que en danés significado "tierra verde", con la intención de atraer colonizadores y promover la imagen de la isla como tierra fértil.
Ahora bien la realidad fue otra. Con la llegada de los colonizadores estos se encontraron con un clima gélido e inhóspito dónde las condiciones climáticas no permitían el cultivo hecho que les hace volver a sus países de origen Noruega y Dinamarca mayoritariamente.
Posteriormente, durante el siglo XV fue redescubierta, pero no fue hasta el 1721 que se establecieron los primeros asentamientos daneses de forma permanente. El año 1953 dejó de ser colonia danesa y se convertir en territorio del Reino de Dinamarca. Obteniendo la autonomía interna (con Gobierno y asamblea legislativa propia) en 1979.
Dia 16 – De camino a Tasiusaq
Hoy se han unido al grupo dos nuevos compañeros, La Marie y en Filipe, son portugueses y nos acompañarán en nuestra particular aventura los próximos cuatro días. Después de un día de relax... empieza la segunda parte del viaje, dónde podremos disfrutar de los glaciares desde un kayak. Pero primero nos toca llega hasta la zona dónde se inicia la travesía.
Para ello debemos andar unos diez kilometras campo a través, desde dónde hemos pasado la última noche (el albergue) hasta el fiordo Sermilik.
Empezamos a andar alejándonos rápidamente de la costa y cogiendo altura de forma repentina. La ruta se hace bien, no presenta grandes dificultades. Hoy como guía nos acompaña Chema guía del Agencia, que nos muestra, mientras vamos haciendo camino lo bueno y mejor de la natura que nos rodea. Desde los restos de un glaciar hasta qué frutos silvestres son comestibles... y una curiosidad: ¿Por qué las ovejas siempre van de tres en tres?
Por estos parajes, lejos del que puede parece para una tierra tan inhóspita está lleno de ovejas, esto si bien protegidas por una buena capa de lana. Que pastan durante la época de buen tiempo por los prados alrededor de las zonas habitadas.
Pero volviendo a la curiosidad... de tres en tres. Se trata de la madre oveja y sus dos crías. Normalmente dos que son gemelas. Parece que por causas genéticas las ovejas son propensas a tener embarazos de gemelos. Os puedo asegurar que un vez lo sabes ves gemelos de oveja por todas partes!!!
Continuamos nuestra ruta a pie tras una parada para remojar los pies en un lago. El agua está fría de narices pero apetece sacarse las botas y hacer una remojada.
Antes de comer ya nos encontramos en el que será nuestro punto de referencia para los próximos días. A uno kilometro aproximadamente de la única granja habitada de la zona dónde viven siete personas que la mayoría del año viven aisladas por la nieve. Nos encontramos en Tasiusaq.
Dia 17 – Un aperitivo de Kayak
El campamento está presidido por una réplica de tienda tradicional esquimal (construida por uno de los guías de la Agencia el verano pasado). Colocamos las tiendas mirando al fiordo Sermilik por el cual navegaremos durante los próximos días.

Tras una siesta a la española, nos introducimos en el mundo del kayak. Estos próximos días nuestro guía será Charlie, de origen argentino, que durante los últimos meses se ha dedicado a recorrer Europa haciendo todo tipos de actividades de aventura y como Marcial (el guía de trekking) nos muestra su particular y especial estilo de vida, que llegas a envidiar.
Estamos nerviosos, empezamos otra aventura que no sabemos que nos traerá, Jordi y yo no es que hayamos hecho demasiado kayak, pero nos emociona la experiencia. Preparamos el material bajo las indicaciones de Charlie, nos equipamos esto si tras un rato divertido viendo las pintas que hacemos... parecemos más una expedición al espacio que no un grupo de kayakistas.
Nos disponemos a hacer la primera incursión en el mar... Hoy sólo es un aperitivo para ver nuestro nivel. Superamos la prueba y el guía nos confirma que hacemos travesía!!!
Que quiere decir esto? Pues, que nos adentraremos en mar abierto cargados los kayaks con nuestras pertenencias y que haremos ruta acampando en diferentes lugares de la costa.
(Si el nivel del grupo no cumple unos mínimos se hacen excursiones cortas alrededor de la zona de acampada).
Dia 18 – Cruzando el fiordo Nordre Sermilik
De buen mañana notamos el aire húmedo que entra a la tienda sólo abrir la cremallera. Estamos próximos al mar y se nota fresquito. Después de un almuerzo rápido por coger fuerzas. Hoy nos pasaremos buena parte del día dentro de nuestros kayaks dobles navegando entre masas de hielo. Tras hacer una selección rápida de que vamos a llevar con nosotros (ropa, tienda y comer básicamente) nos disponemos a trasladar los kayaks hasta la costa.
Carai! como pesan cuanto están fuera del agua.
Las fuertes mareas que durante la noche suben, entre dos y tres metros, hacen necesario arrastra las embarcaciones hasta la zona de tiendas situado a unos 200 m. de pie de costa. Una vez dentro del kayak navegamos durante todo la mañana dirección al mar. El mar de Labrador, es el que moja la costa de Groenlandia y que nos acompañará el resto de nuestra aventura. ´
Estamos remando durante unas cuatro horas casi sin parar. El hecho que no haya casi oleadas permite que nos deslicemos sobre el agua con mucha facilidad y sin demasiado esfuerzo. Antes de comer ya hemos llegado a la nuestra nueva zona de acampada, nos sacamos de los neoprenos que nos dificultan el movimiento, montamos las tiendas y después de un bocado y como no, una buena siesta.
Por la tarde, tras la siesta, nos disponemos a hacer una excursión por las montañas cercanas al fiordo Eqaloruutsit. Una ascensión rápida que nos permito divisar desde las alturas la parte frontal del fiordo. Volvemos al campamento cuando empieza a hacerse oscuro.
Entre los enseres que hemos transportado con el kayak hay una olla para hacer la cena caliente, hoy toca cuscús y chorizo a la brasa. Buenísimo!!!
Dia 19 – De retorno al campamento bajo la lluvia
Durante la noche no ha parado de llover y hacer un viento intenso que ha desenganchado parte de las lonas de las tiendas.
La zona dónde hemos acampado hay una caseta de madera que en el pasado había servido de refugio, está abandonada, sucia y oscura, pero hoy a nosotros nos servirá de refugio para tomar un café y coger calor tras una noche húmeda y fría. Debemos recoger las tiendas cargar el kayak y volver a la playa desde dónde salimos veinticuatro horas antes. Todo bajo una intensa lluvia acompañado fuertes vientos que ponen en entredicho nuestro capacidad de mantener el equilibrio.
Tras un gran esfuerzo e invertir más tiempo del habitual por cargar el kayak. Nos disponemos a afrontar el segundo día de navegación bajo la lluvia que no ha parado de caer.
Remamos con más dificultades que el día anterior, intentamos protegernos de la lluvia como bien podemos y no hacemos ninguna foto durante todo el día... los ánimos están decayendo, he cogido mucho frío y sólo tengo ganas de llegar a tierra, sacarme el neopreno y tomar un café caliente... tras más de cuatro horas remando, algunos ratos a contracorriente, llegamos a puerto. (Os puedo asegura que el día más duro del viaje, ya no por el esfuerzo físico si no por el padecimiento de ver que no avanzas por mucho que te esfuerces y que no ves la playa y van pasando el minutos, y encima empapados...) .
Finalmente, llegamos a la playa desde dónde salimos, unos niños nos esperan, se acercamos por mirarnos con nuestras pintas... Un momento divertido tras un día de lo más duro. Estamos al fin de nuestras vacaciones...
Dia 20 – De vuelta a casa
Pasamos la última noche de tienda bajo un frío imponente. Al día siguiente iremos al refugio y nos podremos duchar, almuerzo caliente y ordenar el equipaje para la vuelta. Compartimos con los compañeros de viaje tertulia tras la cena. Mañana todos seguiremos caminos diferentes: Filipe y Marie iniciarán la ruta a pie que nosotros hicimos durante los primeros días de viaje, José vuelve a Madrid y Jostin ha de coger un vuelo interno que lo lleve hasta la población groenlandesa donde está trabajando y dónde pasara el resto de su estancia en este país y nosotros volvemos hacia casa, contienes de la experiencia vivida.
La noche es tranquilo a, ha parado de llover, ya estamos en pleno otoño y se nota, el frío es imponente. Tras pasar por el refugio nos queda esperar en el aeropuerto el vuelo que nos debe llevar a Reykiavik.
Al cabo de cuatro horas estamos al hotel de la capital islandesa dispuestos a dormir, dormir y dormir. Os aseguro que todavía no se ha hecho oscuro y ya estamos durmiendo, esto si tras comer una buena hamburguesa al estilo americano en un fast food de delante del hotel.
Nos levantamos pronto dispuestos a aprovechar las horas que nos quedan en
Reykiavik para visitar los principales lugares de la ciudad, eso sí mochila a las espaldas y a andar, nos hacemos una pequeña idea de la ciudad y tras un buen almuerzo nos disponemos a coger el autobús que te lleva hasta el Aeropuerto Internacional de Reykiavik, tarda una hora la cual aprovechamos por seguir durmiendo... En el aeropuerto hemos quedado con Aurelia y Sergi, vuelven con el mismo vuelo que nosotros, aprovechamos para contarnos las últimas experiencias desde que nos separamos ya hace una semana. Al cabo de una hora estamos volando de regreso a casa después de una experiencia IMPRESIONANTE. Esperamos os haya gustado la aventura... Os animamos a viajar... aun cuando se intentan transmitir las sensaciones y emociones vividas... lo mejor es vivirlas en vivo y directo.
Gracias por seguir nuestra "particular" aventura!!!
|